Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

colectiva

El Camino Autonomista

Carta para los adherentes de la Sexta Declaración
de la Selva Lacandona

Muy apreciables compañeros y adeptos a la sexta

Como no puede ir a verlos personalmente, me animé a escribirles una carta para decirles lo que creo que debería ser la otra campaña. Ya en el 2001 le enviamos al EZ una en la que pedíamos que salieran a dar a conocer la buena nueva de que había que echarle ganas al asunto de cambiar, ahora es buen tiempo de decir algo de lo que se piensa para ver si juntos trabajamos mejor.
Creo igual que ustedes que hay que crear un gran movimiento social, uno que arrastre a grandes sectores de la población a la construcción de las bases de su propia autonomía. Ya es tiempo de dejar de ser consejeros de la derecha y de andar haciendo conspiraciones para llegarle al poder. Con el PRD ya vimos que sin proyecto social sostenido desde abajo la corrupción, la desvergüenza y el cinismo no tardan en llegar. Nos va a costar mucho trabajo porque estamos acostumbrados a hacer planes de trabajo en base a proclamas, reclamos, demandas y una que otra marchita o mitin en la que después de desfogarnos nos retiramos a nuestros cubiles a seguir conspirando.
Mi paso por la izquierda desde que estaba en la vocacional fue puro conspirar. Nadie hacía nada, ni la CND que fundamos en Xochimilco, ni los zapatitos que venían en nombre del EZLN. Pura grilla como la que hace el PRD pero sin dinero de por medio y sin poder. Quizá por eso se cansaron muchos (casi todos), mucho conspirar y nada de nada, puras derrotas, colecciones de derrotas que colgaban de las paredes, de las cárceles y del cuerpo exhibidas como heridas de guerras ficticias. Por eso el PRD corrupto de ahora no es sino el reflejo de lo que hicimos en la izquierda.
Ebanista y carpintero casi toda mi juventud y ahora que ya estoy viejo, me acostumbré a que las cosas se hacían con trabajo, que el trabajo daba cosas que se podían ver y tocar. Incluso cuando me volví burócrata nunca dejé de pensar que el trabajo es para hacer cosas palpables. Ahora que soy profesor sigo pensando como cuando era obrero de la madera, sigo creyendo que hace falta una campaña para salir a hacer fábricas, para hacer hospitales, para hacer panaderías, escuelas y todo lo que la gente usa o quiere.
Conspirar y hacer constituciones es entretenido y yo le entro como siempre le he entrado a falta de otra entretención mejor que las telenovelas y el Internet, pero me gustaría que la otra campaña saliera a juntar a la gente alrededor de ella misma, o sea, a rehacer la vida colectiva y que para eso se hicieran empresas con el producto de donaciones, rifas, bailes, colectas, boteos, cantares en los camiones y cuanta actividad se nos ocurra para sacar dinero, y que las empresas las hiciéramos los que tenemos alguna experiencia en eso y quienes le quisieran entrar. Para vender lo que se haga tenemos un mercado de izquierda muy grande y ahora que la izquierda corrompida está en el poder, pues puede comprarnos muebles, ropa, zapatos, tabiques, peines y cuanta chuchería se nos ocurra hacer, al cabo dicen que siguen siendo de izquierda.
Creo que hay que hacer empresas sociales, que no son otra cosa que empresas capitalistas con la ganancia directamente orientada a la sociedad. Se que proponer es fácil, que lo difícil es hacer ya que si apenas nos apuntamos poco más de seiscientos ¿de donde van a salir los empresarios sociales? Cierto, ¿pero no toda campaña que no sea para conspirar o conseguir dinero del presupuesto público es descabellada? ¿La misma “otra Campaña” no es descabellada salvo por el hecho de ser convocada por el EZLN? ¿No fue descabellado poner de candidato a un torpe como Fox? De hecho, respirar es descabellado, cosa es de quererlo hacer.
Sabemos que es su privilegio hacer lo que ustedes quieran y lo que acuerden en estas charlas; al fin y al cabo los reflectores son del EZLN y de ninguna manera queremos robárselos o pedirlos prestados, pero albergamos la esperanza de que al menos contemplen la posibilidad de construir una base económica para apuntalar la autonomía de la gente. De hecho sabemos que hay muchos esfuerzos productivos dispersos, pues hay que publicitarlos y articularlos, hay que abrirles mercado y apoyarlos, hay que crear rutas de intercambio y de ventas y hay que unirlos al proyecto global que rescate la autonomía de la gente. Hay que crear centros artesanales que vendan lo que la gente que construye su autonomía produce, hay que articular a los vendedores ambulantes a la producción autonomista. Hay que crear rutas de tianguis autonomistas y cine autonomista con las miniDV que venden en Tepito. Y ya que andamos haciendo de todo, hay que hacer una TV y una radio que dejen de tratarnos como estúpidos. En suma, hay que crear el mercado de izquierda y la marca autonomista.
Junto con la construcción de ese mercado y de la planta productiva autonomista, debe hacerse eso de trabajar en las comunidades para cambiar la forma de entender al mundo. Hay que desenmascarar a los enemigos del pueblo que no son otros que los políticos profesionales que se la pasan brincando de puesto en puesto, hay que crear alternativas de entretenimiento, cafés en donde se reúna la gente a discutir, centros de computo para que se puedan comunicar con todo el mundo, hay que acercar a la gente utilizando todos los medios posibles a la par           que se construye una economía autonomista. Una constitución puede ser el medio de acercamiento de la gente y con la gente, como también lo podría ser crear empresas que den empleo a la gente de las comunidades para que tengan tiempo de discutir, para que la otra campaña se retrate en la sopa, en los zapatos, en la casa y en todo lo que a la gente le interesa y necesita.
Pero no los vamos a condicionar como condicionamos muestra participación en las redes ciudadanas, en donde les dijimos que a  lo único que estábamos dispuestos a hacer era lo que ya dijimos, que no le íbamos a entrar a la grilla electorera (de todos modos ni nos pelaron, ellos solo salieron a pescar incautos). Con ustedes si jalamos aunque resulten mulas, y lo hacemos porque dijeron que no andan tras el poder y lo han demostrado todos estos años. Hablo por mí y por mi familia; si eso vale, ahí estamos.

Desde Xochimilco
Jorge Luis Muñoz

P. D.
Querido sub usted me cae muy gordo por sangrón payaso pues no es usted tan humilde como dice pues come como rico, pero bueno a lo mejor eso es pura envidia pos soy una pobre jodida como cualquier campesino; pero sí le digo que existen otras formas de cambiar el mundo, no solo derramando sangre; una de ellas es dejar de ser enajenado de cualquier pendejada como de los partidos o del guerrillerismo o del narco o de los darketos puritanistas, etc. soy madre como muchas mujeres y ya no me cuezo al primer hervor, pues todos los días enfrento, igual que muchas madres, el pensar en el  día siguiente, en el camión de nuestros hijos, el que voy hacer de comer si ya no tengo ni pa frijoles, el material que les pidieron, etc. si hasta el cine se me olvidó como es, contimas un restaurante; pero eso ya me vale  madre, si las madres  pensáramos mas pegadas a la tierra otro guey nos cantaría PUES NUESTROS HIJOS SERIAN ELLOS NO los demás y eso va por usted  pues en el campo o en la ciudad o en la alcurnia también hay pendejos enajenados como la modelo Campuzano. Pero no me diga que usted no come yogurt con frutas así como nosotros tomamos cocacola, así que el cambio esta en otro lado no en simulacros de protagonistas hipócritas, mentirosos y fantoches. Sin recelo hacia usted o cualquier otro me despido pero le pido como madre vieja que soy o como vieja madre que valgo madre, quitémosle la venda a nuestros hijos o hermanos de sangre (o no), mirar las cosas como la visnaga, no mas como es y lo ques y al menos el mundo será un poco diferente. 
Atentamente  yo, Chela