Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Una nueva educación

El Valor del Chorizo

(actualizado)

Todo chorizo se distingue por su valor, siendo una de las múltiples maneras de engaño o justificación, el chorizo se mantiene por lo que es capaz de generar o acompañar. De esa manera, un chorizo matemático, aunque nada tiene que ver con las cosas que enumera o describe, se asocia a ciertos fenómenos asignándoles alguna relación o como mera comparsa, como parte de las significaciones que la sociedad crea. Hay chorizos utilitarios que se asocian arbitrariamente a ciertos fenómenos físicos, tales chorizos los constituyen las teorías y las leyes de las ciencias naturales. Hay también chorizos que tienen el valor de repetir lo que la sociedad ya da por válido o verdadero, tal es el caso de las llamadas ciencias sociales que se limitan a crear arreglos conceptuales que suenan creíbles, plausibles o al menos aceptables. De hecho, ese es el requisito central de la ciencia.
Hay chorizos personales, son aquellos que, al igual de los discursos tupinambá, no dicen nada ni tienen otro valor que el de ocurrir. Tales chorizos son los del arte, los de los borrachos y los de quienes platican por pasar el rato.
De esa forma tenemos:

  1. El chorizo utilitario
  2. El chorizo comparsa
  3. El chorizo chorizo
  4. El chorizo personal

La lista de chorizos por su valor puede ser muy grande, tan grande como las ganas de chorear, sin embargo, puede que con estos cuatro tipos de chorizo tengamos para captar la idea de por qué el chorizo se sostiene pese a su principio de vacuidad.
¿Es una receta el chorizo? Sí. Lo es porque una receta pretende que lo que prescribe es la realidad, que lo que dice existe por el mero hecho de nombrarlo; lo que excluye a las mil maneras de hacer o de ver lo que la receta dice. Existen recetas abiertas como en el caso de las recetas de cocina, que podrían interpretarse como producto de la multiplicidad. Buddy Balastro, el famoso cocinero de la TV presenta un omelet de albahaca con queso y pimienta y dice que se le puede poner lo que se quiera, cebolla, perejil, etc. dejando implícito que se tendría algo igual de sabroso que el que él prepara. Una receta abierta es una manera de escapar al dterminismo de los chorizos.
La receta pretende fijar un proceso dentro de las mil posibilidades de abordaje, la receta enajena al que la practica porque remite a un código ajeno a su experiencia. Esto es así en tanto que la receta emerge como parte de la experiencia de un individuo o grupo particular que no necesariamente comparte la visión del mundo de los individuos o grupos que usufrutuan la receta. La receta es la pretensión de naturalizar al conocimiento; el cual, como se sabe, es la forma de encasillar a la experiencia por vía de separar el saber-hacer. Saber y hacer separados derivan en conocimiento y práctica, que rápidamente se convierten en conocimiento y receta o ciencia y tecnología.
En este último caso el valor del chorizo estriba en que prefigura una forma de ver y vivir al mundo. No obstante cuando la receta se transforma en LA forma de hacer algo (como si eso constituyera un default de la vida más allá de lo que es verdadero o falso, válido o inválido) excluye las mil maneras de ver y experimentar al mundo y al mundo en que ocurre el chorizo.
El Chorizo Utilitario
Este chorizo suele ser compañero de la experiencia tanto de la vida cotidiana como de la investigación científica. Se forma en la intuición y emerge como “explicación” de algunos hechos. Normalmente el chorizo utilitario surge espontáneamente como “explicación” de  hechos cotidianos que requieren alguna justificación. De esa manera se explica que no debe apretarse muy fuerte una tuerca “porque se rompe el tornillo”, sin precisar que significa “muy fuerte”. La cosa es que no se rompa el tornillo. El asunto de la fuerza aplicada para apretar se resuelve rompiendo el tornillo o aplicando un torque, el cual presume de precisión sin atender al desgaste de la herramienta, de la base de la tuerca o de la cuerda de la misma y del tornillo. En este caso el torque también es chorizo pero muy útil.
En la investigación científica se siguen una serie de pistas en busca de algo. Normalmente los científicos divagan en sus búsquedas y se plantean chorizo tras chorizo en busca de alguna luz. Presumiblemente esos chorizos combinados con las pistas que se tienen y las que van surgiendo, los llevan a algunos descubrimientos, muchos de ellos por mera casualidad. Captado el hecho, se procede a “la explicación” que no es otra cosa que un chorizo adecuado al hecho y emparentado con alguna de las teorías de moda. Aquí, los chorizos son útiles para alumbrar caminos más bien oscuros y procedimientos que nada envidian a los de la magia, su principal papel es el de alimentar a la imaginación tal cual es el papel de la teoría, aunque se pretenda que la teoría es una explicación de los hechos; algo que es como la teoría dice y no como es; algo que es como la teoría acota y no una parte de múltiples hechos.
El Chorizo Comparsa
El parloteo cotidiano que utilizamos en la faena diaria y que nos sirve para intercambiar las consignas que nos orientan y nos comunican de alguna manera con los demás es ese chorizo que se limita a acompañarnos. Pretende decir algo pero solo consigue despertar alertas en los otros, por eso es chorizo. No obstante su nulo contenido, trae elementos del habla incorporados que son los elementos que aportan los indicios que indican lo que queremos, lo que pensamos o que intentamos hacer. Sin esos elementos intuitivos nuestras palabras sonarían vacías, sin sentido. Al acompañar al hacer cotidiano, el chorizo comparsa adquiere un valor, que es el de llamar la atención, aunque el contacto con el otro se de por otros medios.
Aquí los significados ocurren mediante olores, gestos, entonaciones, movimientos del cuerpo, expresiones faciales, manoteos, etc. reduciéndose el lenguaje a meros pujidos e interjecciones varias. Este valor del chorizo no es poco, siendo además, uno de los chorizos más valiosos al lado de los chorizos vacíos.
El Chorizo Chorizo
El chorizo chorizo no es otro que el que reconocemos como chorizo de inmediato, la mentira que quiere pasar por verdadera o el discurso vacío que se pretende importante o significativo, tal como el discurso de los políticos.
Este tipo de chorizo es en rigor un chorizo vacío, pero lo que lo hace un doble chorizo es que se pretende real, verdadero, válido o sentido. Tales son los discursos de los políticos que sin rubor alguno prometen, afirman, se comprometen y hablan de mil cosas que no harán, afirman otras tantas que no son ciertas, hablan de situaciones que no sienten y sin embargo, llegan a embelesar debido al poder embrujador de las palabras.
Tal embrujo se debe al nodo neural que forman las palabras junto con el pensamiento o la capacidad de raciocinio que se conectan con múltiples áreas cerebrales activando al cerebro de mil maneras. La palabra-pensamiento es uno de los nodos que en conjunto de otros nodos sinápticos (como las emociones, los instintos y los pensamientos) aportan al cerebro una mejor capacidad de ubicación en el entorno y una mejor capacidad de interacción con el mismo al diversificar los enlaces sinápticos. La palabra originalmente es una herramienta más para la ubicación en el entorno, pero rápidamente se ha corrompido a la sombra del poder. Si el poder utiliza el embrujo de las palabras para sus fines, el chorizo chorizo puede recuperarse y hacerse comparsa para con ello recuperar uno de sus valores vitales. Es decir, hay que revertir el uso de la palabra para motivar fines propios.
Este es el chorizo que también encontramos en la publicidad, en las negociaciones modernas y en todo lo que intenta penetrar nuestro cableado neural o nuestra estructura perceptual con motivos enejenados de nuestro existir concreto.
El Chorizo Personal
El chorizo personal no significa nada, son charlas con uno mismo, tal cual lo hace el escritor o el poeta.
El chorizo personal es el que Clastres nos narra que ejercen los Tupinambá. Estos indios amazónicos solían treparse a los árboles y ahí proferian toda una serie de discursos dirigidos a nadie, tal vez ni a ellos mismos. Quizá ejerciendo la PNL, lanzaban loas a sí mismos, se narraban sus propias hazañas y referían cualquier cosa que se les ocurriese. No es seguro que hablasen con ellos mismos, lo sabemos porque más de una vez en nuestra propia civilización hablamos solos y hasta ahora no sabemos como opera en lo que denominamos “inconsciente”. Pero suponiendo que hubiese alguna suerte de feedback al hablar con uno mismo, el chorizo personal lo es porque solamente tiene significado para el que lo habla, fuera de él carece de significado por lo que necesariamente aparece vacío, sin significación o contenido alguno. El chorizo personal es parte de uno mismo como lo es un brazo o un hígado. Su significación ya está contenida en la estructura perceptual del sujeto, por lo que atribuirle un significado aparte es una repetición sin sentido.
De hecho, en nuestra civilización hablamos como los Tupinambá, solo que creemos que proferimos significados. En rigor nuestro interlocutores jamás entienden lo que decimos, lo adivinan, lo intuyen, lo bordean, pero jamás entienden lo que queremos decir. Los cotidianos malos entendidos a raíz de discusiones son prueba fehaciente de ello. Sería una necedad pretender que nos entendernos al hablarnos. Para cada estructura perceptual hay un significado distinto. Nunca nadie entiende, por ejemplo, al rojo como el mismo rojo de otro, aunque lo tenga frente a los ojos.
Ejemplos claros de chorizos vacíos son la literatura, la poesía, el teatro y todo aquello en que la palabra es expresión personal y así se entiende. Una novela es expresión personal de su autor y raro es el novelista que pretende haber retratado a la realidad (incluyendo a los costrumbristas).
La teoría científica cuando es una buena novela es invaluable, lo es porque ejerce el valor del chorizo personal autoactivando diversas redes neurales. Es decxir, el valor del chorizopersonal no es otro que el de autodespertar la imaginación sin ir más allá de lo que se dice.

Nov de 2012-Jul 2013-May 2016.