Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

generar nuestro propio empleo

La primera acción: crear una empresa

Índice

  1. Emergencia del grupo promotor
  2. Planear la empresa
  3. Abrir medios para publicitar la empresa y el plan
  4. Promoción y preparación de un mercado de progresista y mercados locales
  5. Buscar fuentes de financiamiento
  6. Crear la empresa
  7. Planear la intervención comunitaria

Emergencia del grupo promotor
Lo primero será crear un grupo promotor capaz de echarse a cuestas la tarea de crear una empresa en alguna comunidad, o que a partir de una empresa existente se de a la tarea de hacerla rentable, eficiente y por tanto, que pueda servir de modelo a ser imitado en otras comunidades.
Se habla de emergencia porque este grupo debería surgir por él mismo, ya sea a partir de la iniciativa de algún individuo o de una iniciativa ciudadana. La idea es que no se siga ningún mando centralizado hasta en tanto no llegue la necesidad de federar y confederar a las empresas creadas. En tanto, deberían bastar las relaciones surgidas del hacer natural de las instancias relacionadas (empresas y entre estas y otras instancias).
El grupo promotor encargado de crear al menos una empresa en una comunidad debería salir de la sociedad civil, particularmente de los ciudadanos que militan en alguna organización ciudadana. Es muy posible que si algún político emprende este proyecto, lo desvié a fines políticos que irían desde el mero simulacro hasta la captura de votos, pasando por la manipulación y con el consiguiente desgaste de la gente y el descrédito del proyecto.
Otra fuente para la conformación del grupo promotor podría salir del estudiantado progresista que quiera hacer algo más que marchar y protestar. Desde luego, también de la ciudadanía podrán emerger personas interesadas en el proyecto, las cuales podrían integrarse en alguno de los empleos que se creen.
Lo sustancial de este grupo promotor es que cada individuo puede destinar al proyecto el tiempo del que disponga, realizando tareas que acomoden a ese tiempo. Si se lograse conseguir desde un principio un buen financiamiento, desde el inicio podrían destinarse parte de los recursos a pagar profesionalmente a quien se integre de tiempo completo al proyecto.
Pero aquí no puede decirse qué es lo que habría de hacer el grupo promotor, ya que el mismo grupo decidiría sus tareas a partir de aceptar que éstas se orienten a rehacer la vida colectiva creando condiciones materiales de subsistencia que la sostengan. Esa es la idea principal que aquí se quiere destacar.
Como podrá verse más delante, no se propone la creación de cooperativas ni de empresas comunitarias o autogestivas. Tales empresas vendrían después, cuando la vida colectiva de las comunidades se hubiese logrado. En tanto, lo que se propone es que los grupos promotores creen empresas de orden capitalista orientando las ganancias hacia la comunidad.

Planear la empresa
Para crear cualquier empresa se debe planear y, dependiendo del tipo de empresa que se quiera, deberá ser el plan que se deba realizar. Aquí el grupo promotor lo decide todo, recordando solamente que la creación de una empresa es toda una ciencia y que en ese terreno la empresa capitalista es la que ha resultado la más exitosa. Sin embargo, deberán ser los hechos los que demuestren que tipo de empresa es la que mejor sobrevive en esta primera etapa de desarrollo autonomista.
Los pasos a definir y planear podrían ser:

  1. Tipo de empresa
  2. Organización
  3. Operación
  4. Mercado
  5. Posibles formas de integración comunitaria

Abrir medios para publicitar la empresa y el plan
La parte medular del proyecto es su publicitación. Crear una empresa debe entenderse como la toma de una cabeza de playa. A dicha toma debe proceder toda una tarea de publicitación y propaganda sin la cual el proyecto es un proyecto muerto.
Esto es así porque empresas comunitarias las hay a pasto, pero sus comunidades poco avanzan tanto en el plano colectivo como en el de la cobertura de sus necesidades. Empresas comunitarias exitosas se quedan a nivel local sin lograr trascender para convertirse en ejemplos de posibilidades de vida fuera del sistema capitalista.
No es el caso aquí de criticar o analizar a las empresas comunitarias existentes, ya que esto requiere de otro tipo de proyecto que implique la interrelación de estas empresas y la creación de centros comerciales que expendan sus productos o servicios. Este paso tendrá que darse, ya sea como iniciativa de las empresas creadas o de las ya existentes. Por de pronto nos ocupamos aquí de las nuevas empresas que ayudarían a rehacer la vida colectiva, tarea que ya de por si es bastante dura.
Para publicitar a la empresa creada, incluso en su fase de planeación, deberá acudirse a periódicos progresistas como “La Jornada” para solicitar algún espacio editorial en los que se den a conocer los trabajos realizados. Lo ideal sería convencer a los partidos políticos para que cedieran alguno de sus tiempos para los mismos efectos.
De lo lograse espacios periodísticos, podría intentarse escribir en varios medios mandando artículos alusivos a lo que se hace. Las secciones de correo de los diarios y revistas pueden ser un buen espacio de difusión.
La participación en la radio puede ser otra vía de publicitación, para ello tenemos los espacios en los que se puede llamar por teléfono y los programas de orden social en los que se puede participar directamente (Radio educación y otras radios de provincia e internet)
La internet puede ser otra alternativa de difusión ya sea intercambiando links o insertando artículos alusivos a las tareas realizadas en sitios que tratan temáticas similares.
La lista es muy larga y dependerá de la imaginación de cada grupo promotor para ampliarla. Lo que no debe dejarse de hacer, es dar a conocer a toda la clase política progresista el proyecto, así como a empresarios prominentes que pueden resultar en posibles financieros del proyecto. Recordar que no se está contra la IP, sino en favor de crear empleos y de mejorar la vida de la gente.
En general la idea es informar sobre las peripecias de la emergencia y actividad del grupo promotor. Dentro de las posibles tareas de difusión y propagandización tenemos las siguientes ideas para realizar notas, artículos e informes verbales:

  1. Con líderes y organizaciones
  2. Realizar notas sobre las dificultades para el financiamiento
  3. Notas sobre la actividad económica comunitaria
  4. Imaginar para crear al mercado progresista
  5. Peripecias para planear y crear la empresa
  6. Formas de intervención comunitaria
  7. Estudios económicos comunitarios
  8. Avances, dificultades y logros en la creación de la empresa
  9. Avances, dificultades y logros en la intervención comunitaria
  10. Referencias del proyecto general
  11. Problemática interna de los grupos promotores (autocrítica)

Promoción y preparación de un mercado progresista y mercados locales
La idea es abrir un mercado conformado por simpatizantes y militantes de organizaciones progresistas, partidos de izquierda, organizaciones ciudadanas y por toda agrupación capaz de aceptar la acción autonomista como posibilidad legítima de vida social. Esto supone la formulación de un plan de marketing, todo un despliegue publicitario y, sobre todo, requiere de mantener una oferta de productos y servicios de calidad y atractivos, capaces de competir con productos y servicios similares a los que ofrece el mercado normal.
Este trabajo supone múltiples contactos con grupos, partidos y organizaciones, tanto para explicar el proyecto como para promocionar productos y servicios.
Deberán crearse instrumentos publicitarios que no por rústicos son menos eficientes. La propaganda rústica como la creada por los micronegocios ha sido sumamente eficiente en el nivel local, por lo que habrá de tomarse ejemplo de ella y reproducirse. Anuncios en periódicos locales, volanteo, periódicos murales, etc. pueden lanzarse con éxito asegurado. Ejemplo de dicha propaganda sería la hoja informativa autofinanciable. Se trata de una hoja en la que se insertan notas de interés local o general y el resto se llena con anuncios de micronegocios (tiendas, autolavados, talleres, etc,). desde estos micronegocios se reproduce y reparte la hoja creada por el grupo promotor. La hoja resulta así autofinanciable al ser cada anunciante el responsable de repartir un número determinado de ejemplares.
En general puede realizarse la siguiente propaganda tendiente a abrir un mercado local para lo que se produzca:

  1. Promoción mediante los artículos y notas ya citadas
  2. Cartelería y/o periódicos murales en comunidades
  3. Hojas informativas autofinanciables
  4. Web
  5. Promoción mediante y entre funcionarios y políticos progresistas
  6. Ligas directas entre productores-comerciantes

Buscar fuentes de financiamiento
En este apartado no hay mucho que agregar, fuera de los enunciados que siguen y que tratan acerca de buscar gente que pueda financiar parte del proyecto, explicarles el proyecto y sus posibilidades y realizar algunas actividades de sobra conocidas:

  1. Contactar con empresarios progresistas
  2. Representantes populares progresistas
  3. Funcionarios
  4. Colectas
  5. Bazares y subastas de arte
  6. Producción/venta artesanal
  7. Festivales musicales

Crear la empresa
Si se ha logrado reunir a un grupo promotor, si se tiene información suficiente y un buen proyecto empresarial que ha permitido reunir algunos fondos, entonces solo resta ponerse a crear la empresa.
Esta es la parte delicada porque aquí ya no caben grillas ni mesianismos. Se trata de crear una empresa y punto. El resto vendrá después si es que la empresa es exitosa.

Planear la intervención comunitaria
Si la empresa es exitosa, desde ya se tiene que planear como se va a ligar la empresa con la comunidad, lo que supone mínimamente que podría realizarse:

  1. Mediante cafés cantantes
  2. Mediante obra pública
  3. Mediante grupos artísticos
  4. Mediante capacitación diversa
  5. Mediante gestión afín al proyecto
  6. Mediante apoyo y producción artística (producción de audio (CD musical), video, teatro, etc.)
  7. La que emerja de la comunidad

Todas estas ideas y tareas suponen un alto grado de fe en lo que se hace, no se trata de saber si se está ante algo infalible o cierto. Se trata de ensayar formas de intervención comunitaria más allá de las manipulaciones de la grilla y de la protesta estéril. Se trata de que la actividad militante se retrate en la sopa, en el vestido, en la vivienda y en general en la vida y en el hacer cotidiano de la gente.