Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Movilizacion total

Propaganda


La primera y más importante atarea que habrá de hacerse, es la de la propagandización y promoción del movimiento. Vivimos un tiempo en que gran parte de la realidad se crea o se hace atractiva mediante la propaganda. Las entidades y cosas públicas no existen hasta que son presentadas mediante la propaganda.
No obstante la propaganda más efectiva la de la TV, radio y prensa está prácticamente vedada para quienes no disponen de grandes recursos, por lo que tendrá que partirse de los pocas posibilidades que tradicionalmente utilizan los movimientos pequeños. En primer lugar la propaganda deberá ser estratégica, tratando de cooptar a personas que dispongan de recursos además de aquellos que pueden aportar su trabajo y su tiempo. Para estos efectos puede ser suficiente el volante y el tríptico con resúmenes del movimiento, destacando que se pueden articular grupos autónomos que trabajen un mismo proyecto, que no sería otro que constituir comunidades autónomas a partir de rehacer la vida colectiva mediante la implantación de empresas y la intervención socio-cultural.
Una herramienta que puede potenciar la propaganda es el cartel, el cual puede fungir como periódico mural explicando fines, tareas y logros del movimiento. El uso del cartel puede tener mucho éxito en comunidades concretas, ya que citaría proyectos y lugares de intervención, lo cual resulta familiar a la gente.
Otra posibilidad es la creación y difusión de videos caseros en los que se expliquen los proyectos y el movimiento. Actualmente esta es una tarea medianamente fácil ya que mucha gente dispone cámaras digitales y computadoras capaces de procesar videos de forma más o menos rápida.
Cuando se pudiera disponer de más recursos se puede pensar en una propaganda mayor, pero de momento lo importante de dirigir la propaganda a los individuos susceptibles de integrarse al movimiento. Cuando ya se pueda pensar en la intervención socio-cultural, entonces los volantes y carteles utilizados profusamente pueden resultar de gran utilidad. Los videos destinados a las comunidades serán sumamente útiles cuando ya se tenga cierto trabajo consolidado y se puedan reunir grupos de personas para que conozcan lo que se hace en sus comunidades, cómo y para qué se hace.
Evidentemente que el grupo promotor inicial del movimiento en cada comunidad, será de unas cuantas personas, estas serán las que decidan cómo actuar, hacer qué y cuándo y ese pequeño grupo será el que se coordine con otros grupos creados bajo el mismo movimiento y el que además se encargue de constituir al movimiento en cada comunidad. Ellos serán los iniciadores de la propaganda y de cooptar gente que apoye recursos y trabajo.
Todo el movimiento puede empezar con una de estás células y de ahí expandirse a muchas comunidades y territorios, pero no debe perder nunca la mira de la autonomía comunitaria. El grupo que en este caso sería un grupo “madre” porque daría origen a todo el movimiento, de ninguna manera debe erigirse como “La dirección del movimiento”, a lo más podrá ser un grupo conformador de otros grupos con los cuales se coordinaría en calidad de pares. Si llega a crearse una “Dirección Nacional” o algo que se le parezca, así sea de carácter colectivo, el movimiento habrá fracasado y se dirigirá rápidamente a ser un partido o grupo político más, pero no un movimiento autonomista. Las Federaciones y Confederaciones que se creen, lo son para resolver situaciones concretas, no para dirigir al movimiento. Esto que puede resultar ingenuo o de plano estúpido, tiene su fundamento en que a toda costa se debe evitar la expresión oligárquica dentro del movimiento. Ni una persona ni un pequeño grupo de ellas pueden poseer verdad alguna, por lo que si alguna oligarquía, grupo de intelectuales o de líderes se apodera del movimiento, lo dirigirán hacia sus limitadas percepciones de lo que es o debe ser la realidad. En tal sentido se pierde la orientación colectiva, la conjugación de ideas y voluntades del resto social.
Los partidos y organizaciones políticas y sociales serán los principales enemigos del movimiento, y no porque lo vayan a atacar, sino porque su naturaleza es cooptar a quien se deje para fortalecerse. Pero no debe haber preocupación al respecto, no importa que manden gente a infiltrar a las comunidades y al movimiento, lo que importa es que trabajes en la dirección del movimiento. Mientras se vea que construyen y consolidan empresas en los colectivos, crean centros de socialización para expresión de la gente y los artistas, mientras abran plazas de fin de semana para comercializar lo que se produce o plazas de comercialización-capacitación temporales, etc. etc. entonces no hay nada que temer, ellos estarían trabajando para nosotros, aunque dudo que lo hagan.
¿Cómo saber que se han oligarquizado las decisiones “colectivas”? cuando no haya creación de empresas, cuando las empresas sean ineficientes y dejen de generar riqueza para las comunidades en que se asientan, cuando se privilegie la movilización callejera en detrimento de la intervención comunitaria, Cuando no haya puntos de socialización (cafés, plazas de venta, etc.,) comunitaria o cuando no se esté coaligando a productores con comerciantes y prestadores de servicios. Más claramente se  estará ante una desviación del movimiento cuando la promesa remplace a la acción, al logro concreto, cuando el verbo se convierta en el motor de las comunidades remplazando a los hechos o cuando el líder sea la cabeza del movimiento y no la necesidad del pueblo o su propia voluntad. Si un líder representa y conjuga esto, el movimiento se perdió y habría que volver a empezar. Los que así lo hicieren, no estarían dividiendo al movimiento, ya que en ejercicio de su autonomía les cabría todo el derecho. La idea es generar comunidades autónomas dirigiendo su propio destino, no ínsulas aisladas dirigidas por la voluntad de un líder o las ideas geniales de un intelectual. Ejemplos dolorosos de esto los tenemos desde la URSS hasta Cuba y no hay necesidad de repetirlos.
Es difícil romper la idea mesiánica del líder, máxime cuando los líderes suelen tener gran capacidad de propagandización ya sea por ellos o financiados por oligarquías. Sin embargo no oponer nada a esta realidad, es admitirla como insuperable, lo cual históricamente no es cierto. El líder aparece apenas en la época histórica de la humanidad y no lo hizo a lo largo y ancho del planeta, sino en unas cuantas regiones como lo fueron la Mesopotamia, el incario o en Mesoamérica. A partir de ahí la organización social fundada en el poder tutelar encabezado por el líder se ha expandido. Tuvo su inicio y tendrá su fin.
Así pues, el movimiento autonomista comienza por su propaganda, creando grupos promotores del mismo en comunidades y fundando al menos una empresa que dará unidad a la colectividad, satisfaciendo la necesidad de empleo y lo que ello implica y siendo además una fuente de recursos para la intervención social y la obra social. La propaganda es la piedra de toque inicial, como la empresa lo será, una vez logrado el grupo promotor inicial. La propaganda es una actividad que nunca deberá de cesar. Primero para conformar el grupo promotor inicial, luego para crear empresas comunitarias y en seguida para promover la intervención social y los logros que se vayan teniendo para atraer más gente. El fin de la propaganda, y esto no debe perderse de vista, es el de crear subjetividad, o sea una gran riada que arrastre a la gente tal y como lo hacen hoy los grandes medios de comunicación con sus telenovelas, sus películas y los sueños de sus oligarcas.

Jorge Luis Muñoz
febrero de 2012