Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Construir nuestro propio mundo

Dopamina y Dominación

Jorge Luis Muñoz

Todo mundo sabe o sospecha que la dominación se funda en los mecanismos fisiológicos de recompensa, particularmente en la activación de la dopamina. Saber cómo actúa ese mecanismo de recompensa es saber cómo actúa el poder y por tanto es saber cómo evitarlo (no reproducirlo), evadirlo (si ya estamos atrapados) o abandonarlo si así se quiere. Esto no implica que el hombre sea un organismo definido por el placer. Dada la importancia de este, debe tener funciones parecidas al sueño en la reorganización y mantenimiento del cerebro. De ahí que hablar del placer humano (y muy posiblemente animal) es hablar de procesos orgánicos vitales.
Ciertas comidas, bebidas, escenas, estímulos o pensamientos nos producen placer debido a la activación de la dopamina. Sin embargo, el acceso reiterado a esas fuentes de placer hace disminuir la dopamina hasta casi desaparecerla. La repetición del mismo estímulo nos aburre.
En un experimento con monos (1) se encontró que al asociar un estímulo a una sustancia productora de placer, la dopamina aparecía aunque la sustancia placentera no se suministrara. Esto evidencia que para el cerebro es más importante predecir las condiciones que producen placer antes que el placer mismo. Por tanto, el cerebro está siempre analizando fenómenos y tiempos entre eventos ciertos y fallidos que producen placer.
El placer se produce naturalmente ante eventos buenos para la vida, pero cuando estos no ocurren el individuo se adapta sin derrumbarse; por lo que la búsqueda de la minimización del necesario error de predicción entre eventos ciertos y fallidos productores de placer llena de contenido a la vida.
Justo en el tratamiento fisiológico del error de predicción es donde se ubican las posibilidades de la dominación. El mecanismo no podría ser más simple. Quién domina provee de los medios de subsistencia eliminando esa preocupación en los dominados. Procurar la subsistencia, una vez que se tiene asegurada, pasa a ser aburrido, ahí es cuando el dominador le pone interés a la vida suministrando tareas que implican errores de predicción. Los fines de quien domina pasan a ser la fuente que llena de contenido la vida y con ellos se sustituye la búsqueda natural de errores de predicción asociados al placer.
En el caso de trabajadores mal pagados solo se garantiza una subsistencia mínima, suficiente para realizar trabajos simples porque el trabajador deberá ocupar gran parte de sus procesos cerebrales en cálculos de errores de predicción. Si el dominador requiere de trabajos complejos necesita anular totalmente la necesidad de subsistencia para enfocar completamente a los dominados hacia sus fines, esto se logra con los llamados buenos sueldos. Eso es el origen de la burocracia y de los sueldos bien pagados.
Pero esto que pareciera una buena solución a los apremios de la vida en realidad es una limitante para la misma. Al enfocar a las personas en la solución de problemas planteados por el dominador (sea este un patrón, un funcionario, un maestro, un déspota o dictador) dicha búsqueda se sustrae del resto de posibilidades productoras de placer, limitando en consecuencia la producción de este. Tal limitación da directamente con el estrés y lleva a la necesidad de drogas y de búsqueda de emociones (el antro, deportes extremos, exclusividades, etc.) productoras del placer, mismo que ya no proporcionan los problemas planteados por el dominador. Los buenos sueldos dan para la búsqueda de placeres efímeros, lo que garantiza la lealtad que llega a ser perruna por parte de los dominados. Los mal pagados acaban adaptándose a placeres menores fácilmente satisfecha con productos baratos. Lo efímero de los placeres comprados los hace insuficientes por lo que los esclavos del empleo se condenan a una vida vacía, infeliz e incómoda atenuada solamente con el embrutecimiento del alcohol, de las drogas, de las vacaciones todo pagado o con las caguamas del fin de semana.
Sean placeres caros o placeres baratos los que llenan de contenido la existencia, cuando son escape del juego lúdico del dominador producen estrés con la carga de infelicidad y malestar que el propio estrés produce. Esto es así porque el juego lúdico del dominador acota la gama de posibilidades de placeres surgidos del entorno en que naturalmente se mueve el individuo. O sea, trabajar adecuadamente, ser buen ciudadano, esposo y padre, respetar códigos fijos como la ley, la moral, la costumbre o la cultura, produce estrés en tanto que acotan posibilidades lúdicas surgidas de otras posibilidades de costumbres, morales, cultura, etc.
De esto se desprende rápidamente que para escapar de los juegos lúdicos de dominación lo menos recomendable son las drogas o los placeres efímeros. Los juegos lúdicos de dominio solo pueden ser contrarrestados con juegos lúdicos propios del individuo. Desde luego no del individuo egoísta y consumista propio del capitalismo, sino de un individuo integrado a una comunidad o a una comunidad de comunidades. Drama de nuestra época al estar las comunidades estalladas, sobreviviendo miserablemente las pocas comunidades como la familia o el equipo deportivo. Ante esto el juego lúdico que se impone es el de rehacer en primer lugar la vida colectiva.
Si la vida se llena con el juego lúdico del estímulo-recompensa y el estímulo-error-recompensa, el poder pastoral intenta sustituirlos con sus propios estímulos necesariamente limitados. Así como el cableado neural vital del individuo (sexo, necesidades, excretas, instintos, etc.) se proyecta en toda actividad, así lo social (cultura, costumbres, estereotipos, propaganda, etc.) se refleja en el cableado neural modificándolo en todo momento. De esa manera los poderes establecidos pueden incrustarse en el individuo sin que este caiga en la cuenta; lo que no es impedimento para que el individuo defienda lo inducido como si él fuese el creador.
De esto se desprende que cualquier cambio social que se pretenda deberá pasar por apoyarse en y satisfacer la actividad vital del individuo a la vez que crea un entorno social capaz de recablear a los individuos en el sentido que un colectivo propone.
Xochimilco, México
Mayo de 2016


(1) Citado por Jonah Lehrer en su conferencia de la ciudad de las ideas sobre tema: “The Origins of the future”, Puebla, México. 2010.