Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Consolidar un poder popular

Del Poder
Jorge Luis Muñoz

Dentro de las formas de poder podemos distinguir al menos cuatro: El poder producto de fuerzas creativas, el poder producto de fuerzas avasallantes, el poder retrograda producto de fuerzas en descomposición y los poderes espontáneos producto de fuerzas dispersas.
Todas las formas de poder incluyen en mayor o menor medida a estas fuerzas, dominando a veces una o una conjunción de las mismas. Ejemplo de esto último fue el poder de Azcárraga Milmo en TELEVISA que por un lado era una fuerza creativa que introducía recién en México la TV, a la vez que seguía un modelo de embrutecimiento de la población. Fuerzas creativas combinadas con fuerzas avasallantes en las que finalmente dominaron las avasallantes hoy vigentes en la TV mexicana normada por el modelo TELEVISA.
Se puede definir a las fuerzas creativas como aquellas que concentran un poder que impulsa lo nuevo, lo creativo al servicio de la vida, la cual pasa a ser un referente general. El carácter creativo de una fuerza no lo establecen sus intenciones sino sus posibilidades y sus resultados. De ese modo el marxismo que se pretendía una fuerza creativa no era sino una fuerza avasallante con matices creativos. Cifraba la fuerza y la liberación de los oprimidos en los proletarios cuando éstos apenas tenían fuerza para trabajar y no para hacer una revolución. El resultado fue que toda una cauda de oportunistas se apropió del discurso marxista y se nombraron representantes de los proletarios en el camino a la revolución. Como estrategia propagandística para arrebatar el poder a la burguesía fue buena mientras duró, pero el resultado final fue que solo una minoría de resentidos era la usufructuaria de las movilizaciones de los oprimidos. Los trabajadores solo obtenían beneficios temporales producto de sus protestas, mismos que perdían en otros momentos mediante trucos subrepticios como la inflación, los impuestos, la corrupción, el desempleo, y otros.
Las fuerzas avasallantes son aquellas que dejaron de ser creativas o que se sostienen por la inercia de los sistemas, tradiciones, culturas o formas de subjetivación pero que siguen creando fuerzas reaccionarias que les ayudan a sostenerse. Es el caso de la mayoría de los poderes planetarios empeñados en mantener el statu quo mediante la reorientación de lo nuevo y de las fuerzas espontáneas que aparecen. El ejemplo típico es la actual TELEVISA la cual mantiene un tipo de entretenimiento orientado al embrutecimiento, la inmovilidad y el conformismo. Todas sus posibilidades creativas ahí se consumen. Cómicos, analistas, actores, periodistas, todos, orientados hacia la infamia en vez de a la creación favorecedora de la vida.
El poder retrógrado generalmente proviene del poder avasallante o de poderes espontáneos. Al igual que el poder avasallante, el retrograda se apoya en el statu quo y no en su fuerza creativa, pero a diferencia del poder avasallante que es una fuerza vigorosa, el poder retrograda es declinante. Ya no solo no promueve fuerzas creativas, sino que va en contra de todo lo que puede significar una ventaja para la vida. Ejemplo típico de un poder retrógrada es TELMEX, empresa que ha parasitado continuamente a la sociedad mexicana extrayéndole riqueza que lleva por el mundo en busca de ganancias fáciles, privando al origen de sus riquezas (México) de los empleos que la harían crecer. Pero quizá el mejor ejemplo de un poder retrograda es el actual PRD que ya solo medra a la sombra del PRI y del PAN.
Por último, tenemos a los poderes espontáneos que surgen de movimientos de descontento o producto de resentidos que logran infiltrarse entre la gente. Son movimientos dispersos que incidentalmente llegan a montarse en algunas circunstancias provocadas por el sistema, la cultura o modo de subjetivación. Ejemplo típico de esos movimientos espontáneos es el actual movimiento magisterial que a la fecha ya produjo varios muertos. Este movimiento y el poder que emana surge contra las torpezas del gobierno, las cuales una vez corregidas acabarán con la movilización de los maestros.
Las fuerzas que dan origen a poderes espontáneos pueden llegar a agruparse, pero no lo hacen por ser reactivas y no propositivas. Muchos movimientos espontáneos tienen su origen en poderes avasallantes o retrógrados por eso no llegan a durar más allá de la satisfacción de parte de sus demandas puntuales. Los poderes producto de fuerzas espontáneas generalmente refuerzan al sistema o cultura que dicen combatir, no porque así se lo propongan sino porque así resulta. Tal es el caso de las revoluciones de izquierda que solamente han fortalecida al sistema capitalista.
El carácter espontaneo de las movilizaciones no radica en su preparación. la cual puede llegar a ser muy larga, la espontaneidad radica en el poder que generan el cual surge como nacido de la nada y así mismo se desvanece. Ejemplo de tal poder fue el extinto MPI o los movimientos guerrilleros mexicanos cuya espontaneidad se debe a la falta de sustento material o social. El caso excepcional es el EZLN, el cual pese a tener un abanderado pequeñoburgués se ha mantenido gracias a sus bases indígenas.
El poder espontaneo carece de fuerzas duraderas ya que su soporte es pobre o inconstante. No llegan a reunir recursos económicos suficientes o sus bases sociales son pocas o vacilantes. Duran lo que los poderes creativos a avasallantes les permiten durar.
En una comunidad autónoma siempre van a estar presentes estos poderes y nunca se sabrá a donde llevan ya sea solos o en conjunto. Solo la actividad militante de la comunidad es la que dará destino a la misma y no los poderes que surjan en ella. A lo más, los poderes marcarán tendencias que tendrán la posibilidad de marcar el destino comunitario, pero, en última instancia eso lo decide la comunidad misma. No es el caso debatir sobre poderes buenos o malos, esa es una estrategia común de los poderes para imponerse, el caso es criticar cuándo un poder favorece a la vida y, en todo caso, la valoración de sus cargas creativas, avasallantes, retrógradas o espontáneas. Tal es el caso de la democracia que pone en bandeja de plata el dominio en favor de poderes ya establecidos los cuales suelen ser avasallantes antes que creativos. Una comunidad autónoma debe fundarse en la experiencia y no en la democracia y menos en la democracia representativa. Se sabe que una comunidad es autónoma cuando todo mundo sabe que hacer en la misma sin necesidad de asambleas o acuerdos, tal y como se practica en CECOSESOLA (Barquisimeto, Venezuela).
Una autonomía puede prevenir la aparición de todo tipo de poder si atiende sus impulsos vitales empezando por los biológicos. Dentro de estos están los alimenticios, los sexuales y los de recreación, aparte de otros impulsos que, aunque subordinados a los anteriores, pueden saltar a un primer plano de acuerdo con la experiencia autonomista (por ejemplo atender a los ritmos circadianos que hoy no se respetan).
Si por poder entendemos la capacidad pastoral de decidir por los demás o de influir en los otros, entonces se entiende fácilmente cómo es posible concentrar la capacidad de decisión e influencia pastorales. Por ejemplo la desatención de los impulsos sexuales favorecerá opiniones y posturas que los faciliten y esto último puede desviarse hacia un control más o menos sofisticado del sexo con fines pastorales como ocurre actualmente en el capitalismo. Lo mismo ocurre con el resto de los impulsos vitales.
Pero los impulsos biológicos no son los únicos que ocurren en un conjunto humano, sea autónomo o no, también existen los impulsos sociales que no son otra cosa que la tendencia a presentar conductas, ideas y acciones de acuerdo a lo socialmente vigente. En todo momento una autonomía debe reconocer cuál es su arreglo social y cuales sus tendencias para facilitarlos y en su caso evitar choques durante sus modificaciones.
En suma, los poderes pastorales no surgen sino de los desequilibrios en los órdenes biológico y social. Conocer el arreglo social y atender a los impulsos vitales son indispensables para la erección y mantenimiento de una autonomía, desde luego, esto desde la perspectiva capitalista en que vivimos. Ya en una autonomía la perspectiva cambiará y todo esto debe ser rehecho o desechado.

Junio de 2016