Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Consolidar un poder popular

Perspectiva para el movimiento social

Plática con alumnos del movimiento estudiantil en la ENAP-UNAM

Soy tropa desde antes de que el Subcomandante Marcos pusiera de moda ser tropa. Lo soy desde los 13 años en que entre a trabajar de aprendiz de ebanista. Como tropa trabajé mis ocho horas diarias más las que hicieran falta. Por ahí de los 23, cuando dejé los palos, seguí siendo tropa como burócrata y ahora soy tropa como profesor. En alguna ocasión pude ser dirigente, pero seguí siendo tropa.
Me hubiera gustado aparecer en periódicos y marquesinas para que mi palabra pesara lo que mi celebridad, pero acostumbrado a trabajar en la sombra, hasta mis ideas son de tropa. No me hallo muy a gusto siendo tropa, menos cuando veo lo que hacen los dirigentes desde los más chiquitos hasta los que se compran sus puestos con tarjetas de Soriana o de Monex. Entonces pienso que la tropa debiéramos construir un poder popular capaz de enfrentar privatizaciones petroleras, reformas educativas, ceses de electricistas y sobre todo, un poder capaz de crear lo que a la tropa le falta, que no es otra cosa que casa, comida, vestido y tiempo para el espíritu.
Como tropa marchamos, hacemos mítines, protestamos y nos enojamos mucho ante las tropelías de las oligarquías y sus representantes. Nombramos líderes que son comprados, amordazados o asesinados. Creamos movimientos contra el alza de cuotas en la UNAM, contra la privatización petrolera, contra la injusticia o contra la arbitrariedad. Después vienen líderes y dirigentes y nos dicen que no todo ha sido fracaso, que logramos arrancar algunas prestaciones, algunas libertades, algún aumento, algún empleo. Nos dicen que debemos seguir luchando para conseguir nuevas migajas.
La tropa se mueve pero todo sigue igual. Un millón doscientos mil trabajadores son meseros. O sea el 1% de la población mexicana es servidumbre (CANIRAC). 70.8 por ciento de la desocupación está constituida por personas con estudios de bachillerato y nivel superior, 42.6 por ciento la población está en situación de pobreza (INEGI). 3.5 millones de personas sólo perciben propinas, no tienen salario fijo (CAM-UNAM).
A cambio de esto tenemos que prácticamente seis de cada 10 personas ocupadas laboran en actividades informales. El 44 por ciento de los egresados de bachillerato y educación superior se emplean en ocupaciones informales (INEGI). O sea el 29.5 de los ocupados laboran de manera independiente.
Esto nos dice que hay hambre, que hay mucha necesidad pero que mucha gente ya no depende de un patrón para lograr el sustento. Es cierto, es un sustento de pobre, pero la necesidad obliga a vivir en libertad.
 Ahora que está un tanto apagado el movimiento estudiantil, el movimiento obrero, el campesino y el movimiento popular, y que hasta los partidos que se decían del pueblo ahora están aliados con la infamia, ahora que nos preguntamos por dónde seguir es fácil que se nos ocurra que habríamos de construir un poder popular, pero ¿Cómo?
Eso le toca a la tropa discutirlo, encaminarlo y darle vida. Ya la gente está dando solución a la falta de empleo mediante su trabajo independiente. Habría que reorientar esa tendencia y, en vez de soluciones individuales, podríamos intentar que fuesen colectivas. Creo que la construcción de un poder popular comienza con la reconstrucción de la vida colectiva, pero dicha reconstrucción solamente se logrará si, a la par de rehacer la vida social de comunidades y localidades, se abren posibilidades de empleo y en general posibilidades que den sustento material a la vida colectiva de la gente.
Pero al igual que en aquella reunión de ratones, se trata de ver quien pondrá el cascabel al gato. Rehacer la vida colectiva y dotar de autonomía económica a las comunidades para construir un poder popular no es tarea de un individuo y menos lo es de un mesías o dirigente. Esas, son tareas de un gran movimiento social.  ¿En dónde empieza un movimiento social que puede llegar a ser un gran movimiento social? Hoy día, todos lo sabemos: todo movimiento comienza con su propagandización.
Un movimiento social que aspire a construir un poder popular debe empezar por la discusión de sus condiciones de posibilidad y acto seguido, debe dar paso a una intensa campaña de difusión, la cual debe ser permanente. Tal publicidad si no queremos que sea vana, debe ilustrarse con un ejemplo. Debe intervenirse en una comunidad realizando actividades socio-culturales y sobre todo, creando empresas cuya finalidad sea ofrecer empleo local y canalizar las ganancias hacia las necesidades comunitarias. Logrando esto se tiene una cabeza de playa, un foco a la usanza guerrillera que atraerá a más tropa que pudiera sumarse al esfuerzo colectivo de la construcción de un poder popular.
¿De dónde saldrá el dinero para tales tareas? Saldrá de boteos, de venta de obra de arte, de donaciones y sobre todo del trabajo de la tropa.
Creo que esas son las tareas principales de la tropa, por lo demás, se debe continuar apoyando la lucha magisterial y la de los electricistas. De debe luchar en el congreso aunque poco se logre, se debe seguir luchando desde las tribunas políticas oficiales y no oficiales, de deben apoyar las marchas y todos los movimientos de protesta pero sin perder de vista nunca, que lo principal de la lucha está en la construcción de un poder popular sustentado en la autonomía de las comunidades.

Octubre de 2013
Jorge Luis Muñoz