Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

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El Biomagnetismo Médico como Resistencia

Hoy día el biomagnetismo médico inventado por el Doctor Isaac Goiz Durán es toda una realidad en gran parte del mundo. Tanto el Dr. Goiz como el Dr. Jorge Tapia entre otros se han dedicado a promover el biomagnetismo en todo el mundo por lo que basta con introducir el término “biomagnetismo” o el nombre de los doctores Goiz o Tapia para que aparezcan cursos, tips y técnicas de ejecución de esta eficiente medicina. Por ello, de la parte médica del biomagnetismo aquí solo repetiremos que cura y que no cuesta.
Aquí abordaremos una característica desprendida de la técnica del biomagnetismo médico y que consiste en sus propiedades como cohesionador comunitario. Esto lo facilita el decreto del Dr. Goiz (fácilmente comprobable) de que no se necesita ser médico para aprender y practicar el biomagnetismo.
La técnica general del biomagnetismo consiste en un testeo o rastreo que el Dr. tapia explica admirablemente en el YouTube (https://www.youtube.com/watch?v=J2uS42G6iJQ), el cual consiste en ir mencionando uno por uno cada par de imanes de una lista previamente establecida, esperando la elongación o acortamiento del pie derecho. La técnica así descrita la puede efectuar una sola persona, solo que las sesiones suelen ser largas y cansadas y con el agravante de que las listas de imanes pueden ser muy largas. El Dr. Goiz propone una lista de unos 258 pares, misma que el Dr. Tapia extiende a unos 315. Todos los terapeutas tienen sus propias listas las cuales van depurando o aumentando. Existen al menos dos listados que van más allá de los 315 pares del Dr. Tapia, una con 680 pares y otra con 715.
Como rápidamente puede verse, las listas de pares pueden llegar a ser interminables. En efecto en foros como los del Dr. Tapia continuamente se mencionan nuevos pares. Yo mismo he practicado algunos de ellos comprobando su eficacia. Dada esa situación algunos terapeutas comienzan a pasar a segundo plano las técnicas ya tradicionales de testeo o rastreo, adoptando una técnica más general consistente en una exploración con un imán buscando puntos en que el pie derecho se acorta o alarga; para después buscar su par con polaridad inversa (positiva o negativa según sea el caso). De esta manera se evita perder el tiempo utilizando listas interminables y se centra en las particularidades de cada persona, cosa que es lo deseable desde la perspectiva de la teoría del Dr. Goiz.
Es precisamente en este tipo de testeo especial en que encontramos las propiedades gregarizantes del biomagnetismo médico. En efecto, esta técnica “especial” de rastreo requiere de dos personas, una explorando con un imán y otra tomando los pies para detectar el momento en que el pie derecho se acorta o alarga indicando el lugar en que la persona testeada requiere de un imán (el alargamiento o encogimiento del pie derecho coincide con el punto del cuerpo por el que pasa el imán con que se explora).
Si contamos a la persona que es testeada, entonces tenemos que en una sesión de biomagnetismo médico intervienen al menos tres personas: 1. Quien explora. 2. Quien atestigua en los pies y 3. La persona testeada. Esto crea comunidad a la vez que eleva la eficacia del biomagnestismo. No es necesario que las personas que intervienen en la sesión se propongan ser cooperativistas, comunistas, colectivistas, gregaristas o autonomistas, el efecto gregarizante emerge al crearse una dependencia de las personas en torno a la salud.
Al practicar el biomagnetismo sin recurrir a un profesional no solo no se está pagando por curarse, sino que se crea un principio de solidaridad al seno del grupo en que se ejerce ya que se requiere cierta colaboración para poder practicarlo. Esto va a contracorriente de la práctica de muchos profesionales del biomagnetismo quienes cobran alderredor de 350 pesos por sesión, requiriéndose en la mayoría de los casos de varias sesiones.
Para que esta contracorriente del biomagnetismo pudiera resultar trascendente es necesario que su enseñanza y su práctica se extiendan. De esa manera se podría contrarrestar la práctica de la medicina alopática (que está al servicio de las farmacéuticas antes que de el paciente) y de muchas prácticas de la medicina alternativa que sigue el modelo mercantilista de la alopatía.
Pequeñas iniciativas como esta pueden fundar una sana dependencia humana mutua y abrir caminos hacia otras alternativas de vida. Al crear dependencia mutua se activa el instinto gregario humano dando una base biológica difícil de superar por otro tipo de medicina. Así como el capitalismo se asienta en los instintos humanos más básicos, la búsqueda de otras formas de vida debe fundarse en los mismos instintos ahora que ya sabemos que son impulsos vitales y no conductas insanas.
Por muy gregarizante que resulte la práctica de testeos especiales no podemos saber a dónde llevan, pero si sabemos que nos pueden servir como mecanismo de resistencia ante la medicina mercantilista dominante (alopática, naturista, etc.). La resistencia no es fácil, ya que la mayoría de la gente está condicionada a buscar un médico alópata al sentirse enferma. Romper ese condicionamiento es parte de la resistencia.

Abril de 2015
Jorge Luis Muñoz