Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

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Resistir

El actual sistema de dominación está construido hasta en lo más intrincado de nuestras redes neuronales. Se manifiesta en cualquiera de nuestras emociones y hace presencia en cada una de nuestras conductas. Pero no es que ocupe todo nuestro cerebro ni norme todas nuestras conductas, no. Solamente se ha establecido en nodos estratégicos, en conductas clave, en instituciones estratégicas y en los lugares de fácil afluencia para la conservación de la vida.
Las posibilidades de vida fuera del sistema siguen ocurriendo y de hecho ocurren en número mayor a las posibilidades de conservación del sistema, solo que aquellas ocurren de manera dispersa, de tal manera que cuando se da alguna tendencia importante disidente del sistema, rápidamente es atraída, encaminada hacia el redil.
El empleo capitalista, aunque castrante y limitante atrae la laboriosidad de la gente y la mantiene atrapada. El empleo capitalista es una posibilidad de vida que no ha encontrado rival. Posibilidades alternas han surgido y siguen surgiendo pero quedan como manifestaciones locales de escasa trascendencia como para hacerle sombra al capitalismo.
Parece que el capitalismo caerá como lo predijo Marx, debido a sus propias contradicciones y no por la acción revolucionaria o contestataria. No obstante se dibuja la posibilidad de superación del capitalismo por vía de ignorarlo, lo que equivaldría a un posible colapso de lo que humanamente consideramos valioso. ¿Colapsaría el arte, la tecnología ya indispensable en los hogares y sobre todo, las posibilidades de alimentación que sustentan a la población? Difícilmente lo harían, seguramente que solo serían reinterpretadas y reorientadas dentro de las tendencias principales de una nueva sociedad, por lo que no hay lugar para demasiados temores.
Por lo pronto todo lo que pensamos y hacemos es utilizado en nuestra contra. Eso nos paraliza, desilusiona y deja energías tan solo para seguir sobreviviendo dentro del sistema. Y ese es el punto. Si hemos de seguir vivos en un sistema asfixiante, la clave es resistir.
Resistir es encontrar maneras en las que el capitalismo ya no nos atrape al mismo tiempo del estómago y de la cabeza. Si es inevitable que incardine en nuestro cerebro hay que resistir a que nos tome por el estómago. Pero ¿Cómo evadir la incardinación que hacen los media en nosotros fijándonos hábitos de consumo y comportamiento? Ese es el reto. Pero el reto va más allá, se extiende a evitar que lo que se encuentre como solución se convierta en receta masiva, receta para crear otro sistema, receta para movilizaciones que acaban en liderazgos mesiánicos y dictatoriales. Como dirían los místicos orientales: el reto es encontrar soluciones que sea imposible comunicar, que antes que poder ser dichas o escritas, se encuentren por vía de la experiencia.
El reto es pues, retomar a la experiencia como guía para la vida, en este sistema en que la palabra ha sustituido a la realidad (esa realidad única, real e insustituible que es la realidad individual que llega a compaginar con una realidad colectiva mediante la integración). La tarea no es fácil ya que discurrimos como individuos aislados solamente agregados por la empresa o las políticas públicas.
Nada es eterno, el sistema de opresión que vivimos cesará. En tanto, habrá que resistir. Este sitio habiéndose iniciado como un lugar de discusión para la creación de autonomías, ahora se orientará a la resistencia sin abandonar su objetivo original.

Abril de 2015
Jorge Luis Muñoz