Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

revolucion

Contrarrestar la Dominación a Través de los Sentimientos

De cómo mediante la atención se llega a la percepción y a desatar emociones, ideas y pensamientos que al persistir o reiterarse, provocan sentimientos (aprovechables para la dominación), que pueden ser de amor, lealtad, miedo, felicidad, deseo, confusión, etc.

El sentimiento media entre la emoción (intuición) y el pensamiento es, por tanto, el producto de la interacción de la intuición y el pensamiento. Los sentimientos se perfeccionan, aclaran o definen con la recurrencia a la meditación en cualquiera de sus fases, sea atisbo, intensidad o meditación profunda. En suma, sentimientos son el producto de la interacción del pensamiento, la intuición y la experiencia interior.
De esa forma el pensamiento funge como el escáner de actualización de sinapsis asociadas a situaciones de riesgo o favorables para el individuo. La intuición a su vez sería la capacidad de realización de sinapsis extensas asociadas a la estructura perceptual extensa del individuo, que es más profunda y extensa que la red perceptual alcanzada por el pensamiento. Pensamiento e intuición se retroalimentan manifestándose en el sentimiento/decisión que el individuo experimenta/adopta. Eventualmente el sentimiento se ve matizado por una emoción o idea o ambos que refuerzan, modifican o inhiben la decisión final.
El proceso fisiológico sería el siguiente: La atención capta la escena matizando la estructura perceptual que hace visible a la realidad (como realidad única individual o compartida por un colectivo o sociedad), surgen de inmediato ideas, pensamientos y emociones y sensaciones que no son otra cosa que activación de sinapsis de determinadas redes neurales. Esa activación sináptica hace aparecer sentimientos que motivan decisiones o, en su caso, rizos de emociones, ideas, pensamientos y nuevos sentimientos. Estos se disuelven si no se alcanzan los umbrales de disparo (para nuevas o renovadas sinapsis) necesarios para motivar nuevos rizos sinápticos. En su caso pueden fijarse en reforzamientos de sentimientos que eventualmente dan por concluida la corrida neural pasando a estado de escaneo implícito (automatización de procesos: caminar, mirar, comer, etc.)
Estos procesos eventualmente emergen a la consciencia pensada y, si se alcanza cierto grado de concentración, emergen en la consciencia intuida o meditada. Ideas y pensamientos pueden emerger en la consciencia pensada como indicadores de grupos de sinapsis ejecutadas en la intuición o la experiencia interior, entonces emergen como ideas y pensamientos claros, acompañados de sentimientos también nítidos.
Un ejemplo: El maltrato de una mujer en la calle llama la atención. Ante la escena se dispara el escaneo propio del pensamiento detectando una situación que afecta a la vida (sea por mediación biológica o cultural). Se activan sinapsis en el centro de la vista, en el hipotálamo y en áreas del neocortex. Surgen emociones (de desagrado, gusto, etc. según estructura perceptual o cultura del individuo), ideas, pensamientos. Se disparan entonces sentimientos de aprobación o rechazo de la escena que motivan la intervención o la inacción del individuo.
Ejemplo dos: Se lee una frase que impacta. En ese instante se desata la atención activando diversas áreas cerebrales, surgen emociones. Ideas, pensamientos que refuerzan pensamientos o ideas generando sentimientos de certeza, duda, convicción, goce, etc. Tales sentimientos pueden aparecer solos o combinados en rizos que concluyen en sentimientos similares a los experimentados.
El proceso de dominio se centra entonces, en la formación, cultivo y refuerzo de sentimientos. A estos se les asocia con emociones, instintos, ideas, pensamientos, estereotipos y prejuicios que los refuerzan (a los sentimientos) y modulan mediante interacciones y rizos a placer del dominador. Mediante los media, la educación y los mecanismos de control como el empleo y los aparatos represivos se centra la atención en escenas motivadoras de emociones, ideas y pensamientos que conducen a los sentimientos que quieren cultivarse (principalmente de miedo, patriotismo, indolencia, activismo dirigido y estéril, impotencia y resignación o indiferencia). Es por ello que un sistema de dominación resulta robusto e infinitamente perpetuable en tanto no se altere ese proceso de producción de sentimientos.
Los sentimientos refuerzan los procesos de subjetivación mediante los cuales los individuos y los grupos perciben y entienden lo que denominan realidad y que es la realidad única que son capaces de percibir.
Una acción revolucionaria debería de partir de reconocer cómo el sistema construye y reconstruye la estructura perceptual del individuo desde su mismo cableado neural, como la redirige para provocar asociaciones con redes neurales vitales mediante los medio de comunicación, la educación y demás controles como el empleo. Los fines del sistema son asociados con redes neurales vitales y de esa forma el individuo actúa como si los constructos neurales del sistema fuesen un producto natural de su propia experiencia e historia. De hecho, el individuo no puede percibir otra cosa que eso.
La reconstrucción percepto-neural del individuo pasa por la construcción y reconstrucción de sus medios de vida y por la asociación de éstos con su cableado neural vital, como sus fuentes vitales de existencia. El sistema ha logrado tal asociación por medio del control del empleo (fuente de recursos para la sobrevivencia) y la procuración del entretenimiento y la educación (sea escolarizada o mediante los media), como mecanismo de desestresamiento (vital para el sistema nervioso) y redirección de la atención-percepción. Cualquier acción que aspire a rebasar al sistema capitalista, deberá atender también estos factores.
Así pues, toda acción dirigida a superar al sistema capitalista deberá dotar o reforzar los medios de vida y procurar entretenimiento dirigido a la cohesión colectiva. Esto último se logra llamando la atención de la gente (espectáculos, juegos, acciones colectivas, etc.), de tal manera que provoque emociones. Las emociones más efectivas son las que se relacionan con lo vital: la reproducción de la especie (sexo, instinto maternal, etc.), las necesidades vitales (hambre, sed, necesidades fisiológicas, cobijo, etc.), la conservación de la existencia (riesgos para la vida, miedo, amenazas, etc.), estatus (como garante de la existencia y el acceso a placeres), placer (solución de retos simples pero vitales, diversión, esparcimiento, etc.). La reiteración de emociones lleva a la producción de sentimientos ligados a tales emociones y con ello se logran afinidades de largo plazo con situaciones, personas y grupos, entidades (fuentes de trabajo, comunidades, identidades, maneras de pensar, etc.
En esto hay mucho que aprenderle al sistema que maneja magistralmente la emoción de miedo y la convierte en un sentimiento de rechazo del otro, de lo que el sistema no quiere o simplemente lo redirecciona hacia un miedo a la vida que hace al individuo dependiente del sistema. Del mismo modo el sistema crea sentimientos de placer a través del consumismo que para nuestra percepción aparece como garantía de subsistencia (lo mismo que el poder). El sistema maneja magistralmente el mecanismo de la atención por medio de la novedad, de ahí la importancia de toda actividad de diseño (Editorial, Gráfico, Industrial, Arquitectónico, etc.), de producción cinematográfica, de juegos y en general los espectáculos.