Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Teoría autonomista

Aquí solo estamos platicando

¿Qué prueba el que escribe o el que habla argumentando? Nada, solo demuestra que su discurso suena creíble, agradable, simpático, indiferente, odioso, peligroso y muchos etc. más, pero nunca prueba que sea verdadero o válido en el sentido en que se manejan estos términos. No vale la pena abundar en lo anterior después que Maturana dejo bien claro el papel de la argumentación.
Un discurso también prueba que es capaz de impactar favorablemente a ciertas izquierdas, derechas, centros o algunos grupos e incluso sectores sociales. Pero no lo hace en función de su grado de validez o verdad, sino en la medida en que coincide con el discurso de las personas o grupos que impacta. Es decir, la gente valida discursos que le “suenan bien”, que vienen de alguna “autoridad” o que de alguna manera la impresionan positivamente. Los discursos de un déspota son los mismos que los de un científico, un filósofo o de un humanista: no van más allá de su aceptación: ni son verdaderos o válidos aunque puedan resultar útiles.
Por todo lo anterior en este sitio se escribe fragmentariamente y con escasísimas citas. De hecho se podría acusar de que se escribe irresponsablemente, a la ligera o de plano puras tonteras. Todo eso puede ser cierto desde cierta argumentación. No nos preocupa, aquí solo estamos platicando.
Rápidamente se desprende de lo anterior el por qué no se han escrito libros al respecto. Me resulta obsoleta la teoría y por ende los libros, pese a que tengo algunos como textos de cabecera. Entre ellos están algunos de Castoriadis, de Deleuze, de Foucault, de Guattari, de Baudrillard, de Wallerstein, de Jalife-Rahme, algunos anarquistas, pocos marxistas y algunos otros más. Muchos de esos textos inspiraron lo que se dice en el sitio.
Creo que debemos regresar al discurso a su función vital original como cachanchán de la vida en curso.

Agosto de 2014
Jorge Luis Muñoz