Autonomía

Notas Sobre Autonomía y Resistencia Para el Siglo XXI

Trayectoria

Botella al Mar


Escribo estas notas y esta web no por desconsuelo ni porque no me quede de otra, de hecho poco a poco me he ido haciendo a la idea de que sigo por uno de los caminos que da la vida al lado de los que me nacieron y nos juntamos. Si algún freudiano leyera esto, ojalá y su mirada no le aparte de esta otra mirada.
Creo haberle buscado con ganas y sobre todo con determinación. Me involucré de a deveras en todo lo que emprendí, buscando sobre todo que mis acciones no fuesen perdedera de tiempo ni mera distracción (catarsis dicen ahora) y sobre todo, que no fueran instrumento de ambiciosillos o pilluelos de todos tamaños. Por mero instinto (intuición diría ahora) me aparté de grupos y actividades que no llevaban a nada o que caían en alguna de las categorías citadas arriba. Eso hizo que no siguiera en el sindicalismo en el que alguna vez me involucré en el IMSS. Eso también provocó que me alejara de la militancia clandestina de izquierda con el grupo “Mecha” (escisión de la escisión 54 de la liga espartaquista (según decían nuestros líderes en aquel entonces). También me alejó de la grilla perredista y de la grilla ciudadana que intenté en el MTS que creó Marco Eduardo Murueta y que para estas fechas aún se puede encontrar en la web. Todo esto para decir que le busqué y que solamente hallé rapacerías, movimientos mesiánicos, ilusos, cínicos y buscachambas. Nada raro, era gente buscando la subsistencia y no hay nada que reclamarles (pese a que en su momento lo hice).
Yo andaba buscando algo distinto, al igual que muchos yo también buscaba ilusiones; nacidas estas de mi bajísima condición social que solamente me habilitaba para la servidumbre o la vagancia. Todavía ahora busco a los cinco justos de Jehová para que juntos emprendamos algo que valga la pena y que no esté exclusivamente dedicado a satisfacer a nuestras modernas ansias de consumo. Por eso esta botella al mar.
Como decía el profesor Hank, “un político pobre es un pobre político”. Agudeza la del tipo. Sé que solo voy a lograr poco (por no decir nada) y sé que en conjunto de otros pocos igual de jodidos que yo tampoco vamos a lograr nada, fuera de darnos una buena divertida. Si tan solo eso fuera, ya valdría la pena esta botella al mar. En realidad busco que esta botella la encuentren gentes que pueden influir con sus recursos, gentes capaces de hacer publicaciones y distribuirlas, gentes capaces y con el prestigio suficiente para crear empresas en comunidades, pequeños y grandes centros comerciales, cafés artísticos, etc. y de ahí partan para integrarlas y crear otra alternativa de poder sin líder al frente. No hablo de millonarios ni de políticos poderosos, me refiero a diputados y funcionarios ciudadanos que con su dieta bien pueden emprender algunas cosas de las que se mencionan en el sitio (libro), no porque (tales cosas) sean garantía de nada, sino porque son una alternativa a lo que se ha hecho. No hay aquí ninguna “neta”, pero si el volcado de toda una experiencia que pasó por la militancia clandestina y la grilla oficial y ciudadana. Me refiero a funcionarios de gobierno o empleados bien pagados que pueden distraer recursos para intentar crear nuevos mundos, mundos hechos a la medida de la gente y no solo del poder. Me refiero a gente que tenga modo de hacer algo como yo que con lo poco que le quito a mi familia me alcanza para esta web y para este libro para intentar lo que puedo sin traumas ni ansiedades.
No es cosa de mesianismos o de que tenga yo alguna verdad de difusión impostergable. Es solo que se trata de no caer en la esterilidad gozosa del camino hacia adentro practicado por los orientales. El camino hacia adentro fue pervertido por el poder y se quedó en mera búsqueda de placer autogenerado. En realidad el camino es hacia el todo buscando la integración real y no solo la perspectiva individual que acaba en el autoengaño de la unidad con el todo.
Este libro (web) es lo que de momento puedo hacer y lo hago (aparte de la difusión personal con mis alumnos), en su momento lo intenté como “revolucionario”, sindicalista, grillo, ciudadano y hasta como estudiante. No teniendo alicientes ni recursos para emprenderla con algo más llamativo y eficiente, de momento me conformo con esparcir la especie de que se puede hacer algo distinto a lo que se ha hecho hasta ahora y que eso, se puede traducir en muchas cosas de las que reconocemos como buenas.
Lo que propongo es lo siguiente:

  1. Reorientar la actividad económico-política y social de los actores sociales movilizados hacia las comunidades.
  2. Seguir la meta de rehacer la vida colectiva de los agregados sociales definidos territorialmente, por actividades o intereses.
  3. Crear empresas semicapitalistas (lo cual supone la creación previa de grupos promotores) en las comunidades en las que las ganancias se destinen a la reinversión, al aumento de salarios y a obra socio-cultural.
  4. Crear instancias de promoción comunitaria como cafés, galerías, plazas cantantes que den foro a grupos y artistas de las comunidades.
  5. Crear instancias de integración económico-social mediante centros artesanales, de abasto y de capitalización-capacitación para ambulantes. Tales instancias pueden ser plazas comerciales, plazas públicas (dominicales o de feria) y centros comerciales (de todo tamaño).
  6. Integrar la producción-comercio-servicios en zonas con vocación turística, productiva, artesanal o de descanso.
  7. Federar y confederar a las comunidades y empresas creadas.

No se trata de que los grillos dejen la grilla (sería iluso proponerlo) ni que los funcionarios y empleados renieguen de su suerte o de su empleo, se trata de que todo mundo siga en lo que quiera seguir, solamente la idea es que incluyan entre sus perspectivas y haceres la posibilidad de participar en la integración comunitaria en alguna de las posibilidades que se muestran o que se propongan. La meta sería: buscar rehacer la vida colectiva dándole sustentabilidad económica y social.
Más de esto se puede ver en el resto de la web (libro): www.autonomia.com.mx

Jorge Luis Muñoz
Febrero de 2012